Estas trabajadoras y trabajadores realizan sus tareas dentro de las 74 Áreas Naturales Protegidas (ANP), teniendo para ello que pasar temporadas viviendo en estas reservas naturales. Son ellos, junto a las comunidades mbya, grandes conocedores empíricos de nuestra naturaleza autóctona, riqueza que deben custodiar diariamente. La entrega y vocación de los y las guardaparques es total: arriesgan su integridad y su vida al servicio del cuidado de los recursos naturales que pertenecen a todos los misoneros, y a futuras generaciones.

El negocio de la caza furtiva, el robo de madera nativa, la depredacción y el extractivismo, situan al guardaparque en un lugar de absoluta desigualdad y en muchos casos de desprotección .

Es por eso que desde hace algunos años, son varios los guardaparques que en Misiones se atreven a denunciar las condiciones laborales —y salariales— adversas por la que atraviesan.

Diego Ciarmello, trabajador que preside la Asociación de Guardaparques de Misiones (AGUMIS) , sostiene que “en la actualidad tenemos muchos problemas, cada vez hay menos monte y hay cada vez más presión sobre esas áreas, por eso hacen falta políticas de gestión de parques y reservas para poder atender estas cuestiones. Somos 90 guardaparques en toda la provincia y hay prácticamente un millón de hectáreas de áreas protegidas, así es que en la mayoría de los casos no podemos hacer nada, no damos abasto” .

Desde el grupo de Facebook Parques en Peligro Misiones, indicaron que “La precarización laboral y salarial del personal del Cuerpo de Guardaparques de Misiones ha llegado a niveles críticos, pero las carencias de este organismo de control lesionan severamente el derecho al ambiente sano y la justicia intergeneracional. Los más perjudicados no son los guardaparques, sino la sociedad misionera presente y futura”.

Miguel “Yaguareté” Giménez , es uno de los guardaparques más experimentados de la provincia. En una entrevista con revista superficie en 2013, denunciaba una situación que persiste: “hace falta sumar al menos 80 guardaparques más para custodiar medianamente los parques provinciales, que están siendo devorados por cazadores y depredadores”.

Giménez, advierte que “hoy somos muy pocos,haciendo guardias de quince días, estamos dejando la vida para cuidar el monte pero no alcanza porque somos pocos, y no contamos con todo lo necesario, si seguimos así no va a quedar nada de selva en Misiones”.

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La resistencia al camino en el Lote 8 y la persecución patronal

Desde hace un tiempo, un grupo de guaradaparques provinciales viene planteando la detención de un proyecto por el cual se pretende construir un camino de acceso que la llamada “Alianza Lote 8” (integrada según el gobierno provincial por “el Ministerio de Ecología; la organización británica World Land Trust , las Comunidades Mbya Tekoa Yma, Kapi´i Yvate e Itao Miri; y la empresa Moconá SA”) con el fin de conectar con las 200 hectáreas, dentro de la reserva de Biosfera Yabotí y dentro del territorio indígena, que se reservó la empresa forestal “Moconá S.A., con fines “de conservación”, en el marco de un ambicioso proyecto turístico de capitales extranjeros.

El guardaparques Leonardo Rangel, explica que “si se construyera un camino por el Parque impactaría fuertemente en toda la naturaleza del mismo, por el único lugar que es geográficamente posible es por donde se encuentra el Sendero Chachí o hacer una senda paralela al mismo, a una distancia aproximada que oscila entre los 100 metros a 50 metros de distancia del sendero peatonal”.

Los guardaparques elaboraron un informe en el que sostiene que “los impactos más notorios que generaría este camino” serían:

“La Flora, ya que esta traza sería por una zona catalogada como núcleo intangible, según el Plan de Manejo del área protegida, se afectaría fuertemente, la vegetación del lugar, con el llamado “efecto borde”, ya que este lugar esta compuesto por selva virgen y la apertura permitirían la entrada de luz solar afectando a las especies propias de este lugar, de la cuales algunas son endémicas o se encuentran protegidas como monumento Natural Provincial, como es el caso de los Helechos Arborescentes (Alsophylla setosa)”.

“La fauna que allí encuentra refugio, como los últimos ejemplares de Aullador Rojo Alouatta guariba) que sobrevivieron a la epidemia de fiebre amarilla que los diezmo en el año 2007 y que intentar recuperarse dentro de este santuario, se verán forzados a migrar al ser molestados por el transito de vehículos y quedaran expuestos a los cazadores furtivos que actúan clandestinamente fuera del Parque”.

Así mismo, Rangel entiende que “las comunidades indígenas Mbya Guaraní que están en la zona, sufrieron estos últimos años un fuerte deterioro de su ambiente natural, por la extracción forestal que realizo la empresa forestal Moconá S.A., por lo que su sustento alimentario natural, que proveniente de las especies animales nativas, depende del núcleo dispersor que tiene el parque, que permanentemente disemina animales que se reproducen dentro del mismo”.

Para el guardaparques, “el recurso turístico público sentiría el impacto en el sendero Chachí, que se creó con el fin de que la gente pueda ver o escuchar interactuar las especies nativas en su hábitat natural, porque en caso que el camino pase por allí o por cerca, el transito de vehículos destruirá la armonía de este atractivo turístico. La soberanía del estado, se perdería en este caso al sacrificar un área pública que tiene el fin de conservar los recursos naturales de la provincia para satisfaer las pretensiones de una empresa privada”.

Por plantear este reclamo, los guardaparques involucrados en la lucha, están siendo fuertemente perseguidos por su patronal, el Ministerio de Ecología que conduce Viviana Rovira. Un grupo de ellos fueron sumariados por haber cuestionado la legalidad del proyecto de abrir un camino en el Moconá.

Presionados por la patronal, los guardaparques se mantienen firme en su postura, que clama por un “debate y análisis serio del proyecto turístico del camino” y solicitan que se escuche la alterantiva, para minimizar los impactos en un recurso único en el continente, sin que ello signifique un perjuicio para las comunidades aborígenes de la zona, con quienes mantienen excelente relación.

El recuerdo de Daniel Kurday

Imposible no recordar en esta nuevo Día Provincial del Guaradaparques, a Daniel Kurday, quien el 14 de octubre de 2004, resultó victima de la precarizaciòn y la improvisación, cuando fue herido de bala por cazadores furtivos mientras custodiaba el Parque provincial de la Araucaria (San Pedro), quien quedó parapléjico tras ese ataque.

Hoy, desde el grupo Parques en Peligro Misiones, manifiestan que “sepan señores que las condiciones fortuitas del 14 de octubre de 2004 aún siguen existiendo para los demás integrantes del cuerpo de guardaparques de la provincia de misiones, aún siguen existiendo la precariedad y la improvisación. Aún seguimos sumergidos en la más absoluta precarización laboral”.

Daniel Kurday
Daniel Kurday

(*) Cronista de revista superficie.

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