(Reporte al Día).- La medida de fuerza que comenzaron la noche de ayer en el Comando Radioeléctrico de la ciudad de Posadas los oficiales y agentes policiales, pidiendo mejores condiciones salariales y laborales, aun continúa en compás de espera. En horas del mediodía de este miércoles, exigieron como condición de negociación la presencia del gobernador Closs y del ministro de gobierno, Jorge Franco. Se plegaron al reclamo oficiales de Tránsito, oficiales jubilados y retirados, ATE, el Frente Gremial y políticos de varios espacios.

Mientras que el jefe de Policía de la provincia, Benjamín Roa, sentenció desde un principio al acuartelamiento como “una medida antidemocrática que obedece a cinco integrantes que intentaron formar un gremio policial”, las instalaciones y adyacencias del Comando Radioeléctrico de la ciudad de Posadas se fueron poblando masivamente de oficiales y agentes policiales. Algunos estimaron que el número ronda los 600 policías encolumnados detrás de esta medida de fuerza. Lo cierto es que desde la madrugada de hoy fueron acercándose hasta el lugar, inclusive dos dotaciones de bomberos con oficiales manifestantes que llegaron desde el interior de la provincia.

El petitorio general entregado a la prensa y enviado a funcionarios provinciales gira en torno a cinco puntos: Básico de dos mil pesos (el salario inicial básico es de $147 pesos), descongelamiento de la antigüedad, entrega de uniformes y elementos necesarios para trabajar, no sancionar al personal que ha participado en la medida y reinserción de personal que gestiona la creación del sindicato policial.

Un oficial, quien pidió se mantenga su anonimato “porque esto es una protesta colectiva”, dijo que “ya no se puede vivir así, trabajo las 24 horas del día y estoy cobrando $2.000; tengo que enviar a mis hijos a la escuela, darles de comer, comprarles ropa y útiles y nada me alcanza para esto”.

Agregó que “el salario básico es de $147, lo que es una vergüenza; yo me tengo que jubilar dentro de dos años y con el sueldo que estoy cobrando ahora voy a terminar ganando un miseria”. Continuó excusándose “después quieren que no pidamos coima, si ganamos esta miseria”. Y concluyó diciendo que “encima nosotros nos tenemos que comprar nuestros uniformes”.

Llegado el mediodía, vecinos que se acercaron hasta allí para colaborar y familiares de los policías comenzaron a cocinar en una olla popular.

Permanecerán en asamblea permanente hasta obtener una respuesta de los funcionarios gubernamentales. Voceros expresaron que en forma unánime piden la presencia del gobernador para solucionar la problemática. El abogado de los acuartelados, Dr. Marcelo Rodríguez, manifestó que no depondrán la actitud hasta lograr la solución de los puntos marcados en el petitorio y que no admitirán represalias contra ningún manifestante.

En tanto, la prensa defensora de los intereses del gobierno provincial intenta aminorar la relevancia de esta protesta, haciéndose eco de los dichos del jefe de Policía de la provincia, Benjamín Roa, u omitiendo este marco.

 

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