La Asamblea General de la ONU volvió a condenar, por una abrumadora mayoría y por 23er. año consecutivo, el bloqueo sobre la isla desde 1960, cuyas consecuencias económicas las autoridades de la isla estiman en un billón de dólares.

La votación de hoy fue idéntica a la del año pasado: la resolución que pide el levantamiento del bloqueo fue apoyada por 188 de los 193 países, Estados Unidos e Israel se pronunciaron en contra y se abstuvieron Micronesia, Palau e Islas Marshall.

En las intervenciones previas a la votación, bloque como el Movimiento de Países No Alineados, el Mercosur, la Celac y la Unión Europea, países latinoamericanos como Colombia, México y Venezuela y potencias como Rusia, India o China coincidieron en señalar los problemas y los importantes efectos negativos del embargo.

La resolución, titulada “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba”, se votó hoy por vigésimo tercer año consecutivo. Desde 1992 la ONU se pronuncia en términos similares.

En la presentación del documento, el canciller cubano, Bruno Rodríguez, denunció ante la Asamblea que el embargo produjo daños económicos acumulados por más de un billón de dólares y que los costos humanos del bloqueo no dejan de crecer.

“Son ya el 77 % de los cubanos los que nacieron bajo estas circunstancias. El sufrimiento de nuestras familias no puede contabilizarse”, señaló Rodríguez, quien llamó la atención sobre las numerosas convenciones internacionales prohíben medidas como las impuestas por Washington.

El canciller cubano destacó además el creciente apoyo al levantamiento del embargo que se aprecia en “todos los sectores de la sociedad norteamericana”, según registran algunas encuestas, y consideró que el bloqueo “daña a Cuba, pero daña también a Estados Unidos”.

“Invitamos al gobierno de los Estados Unidos a una relación mutuamente respetuosa, sobre bases recíprocas, basada en la igualdad soberana, los principios del Derecho Internacional y la Carta de las Naciones Unidas”, indicó Rodríguez, que abogó por cooperar para “encontrar solución a las diferencias”.

Varias de las delegaciones que intervinieron hoy destacaron el papel positivo de Cuba en la comunidad internacional y pusieron como ejemplo la contribución de La Habana a la lucha contra el ébola en África Occidental, a donde el país ha enviado varios centenares de profesionales sanitarios.

Mientras, el representante estadounidense, el diplomático Ronald Godard, señaló que aunque esas labores son “loables”, no “excusan el trato que el régimen da a su propio pueblo”.

Para EEUU, que insiste en que el bloqueo busca ayudar al pueblo cubano a poder ejercer sus derechos humanos y libertades fundamentales, “esta resolución sólo sirve para distraer de los problemas reales a los que se enfrentan los cubanos”.

El texto aprobado, que será enviado al secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, reporta las impresiones de la comunidad internacional sobre el tema, entre ellas las opiniones de 160 países y El Vaticano, que piden el cese inmediato de la medida unilateral.

En el amplio recinto de sesiones, se pronunciaron los representantes de Irán, en representación de los No Alineados; Bolivia como titular del G77 + China; Costa Rica como vocera de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (Celac) y Argentina en nombre del Mercosur.

Después hablaron Rusia, México, India, Argelia, Vietnam, China, Bielorrusia, Egipto, Sudáfrica, Venezuela, Colombia, Brasil, Indonesia, Zimbawe y Cuba.

La resolución votada hoy reafirma la importancia del respeto a la igualdad soberana de los estados, la no intervención ni interferencia en sus asuntos internos y la libertad de navegación y comercio, principios violados por el bloqueo norteamericano impuesto hace más de medio siglo.

El texto rechaza además por sus efectos extraterritoriales la llamada Ley Helms-Burton, dictada por el Congreso estadounidense en marzo de 1996 para endurecer las sanciones contra Cuba.

Como Washington ignoró el reclamo casi unánime de la comunidad internacional, varios embajadores, sobre todo latinoamericanos, aprovecharon la oportunidad para insistir en la necesidad de transformar la ONU, por el poder de veto que conserva EEUU.

La resolución llega en medio de una fuerte presión a la administración de Barack Obama para que promueva algunos cambios en sus vínculos con la isla, que llegaron hasta a los editoriales de The New York Times, el medio más abiertamente proclive al fin de las sanciones.

Esa postura fue también defendida en los últimos meses por figuras clave de la política estadounidense, como la ex secretaria de Estado y probable candidata presidencial Hillary Clinton, y el ex gobernador de Florida Charlie Crist.

A eso se refirió el canciller Rodríguez cuando habló de los cambios en la sociedad estadounidense y “los sondeos de opinión que muestran el apoyo creciente y mayoritario” a una nueva relación.

Télam

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